Hola, mis queridas lectoras. Me gustaría contarles la historia de cómo a veces buscamos la belleza muy lejos para luego encontrarla en nuestro hogar. Conozcámonos mejor. Mi nombre es Sofía González, tengo 47 años y vivo en Santiago de Chile.

Esta es mi historia

Un día me levanté, me miré al espejo y me eché a llorar. Arrugas profundas en la frente, pliegues nasolabiales gigantes, protuberancias en la piel: parecía que un otoño frío y gris iba a llegar, pero lo que necesitaba mi corazón era calor y luz. Por alguna razón, de repente me acordé de la historia de una mujer que logró rejuvenecer el rostro en unos salones de belleza y spa en Túnez. En esta antigua colonia de Francia hay un montón de cosmetólogos franceses con experiencia que utilizan preparaciones francesas y son tan buenos como en Francia, pero dos o tres veces más baratos. Por lo tanto, los viajes a Túnez con esta finalidad son muy populares en todo el mundo, incluso en Francia 🙂

“Creo que merezco ser bella, ¿verdad?”, pensé, y empecé a informarme más sobre un viaje a Túnez. ¡En la primera agencia de viajes me ofrecieron un súper boleto a Túnez con el 50% de descuento! En resumen, dos días después estaba en un complejo turístico en Hammamet, en el principal centro de spa Bio Azul. Los masajistas locales comenzaron inmediatamente a tratar mi cara y mi cuerpo. No voy a desperdiciar mucho tiempo hablando de las envolturas de algas y barro, las bañeras de hidromasaje y así sucesivamente: no tendría sentido. Les voy a contar cómo trataron mi cara.

El tratamiento estaba diseñado para un período de 12 días. Al principio me tomaron una foto de la cara, de modo que más adelante yo pudiera ver la diferencia. Un sillón cosmetológico de lujo me estaba esperando, me senté ahí y empecé a sumergirme en la dicha: sonaba música tranquila, el aire estaba lleno de aromas agradables y una mujer masajeaba en mi rostro una crema perfumada. Todo el procedimiento duró entre 15 a 20 minutos. Seguí así durante 12 días. Al final me tomaron otra foto. “Aquí tiene, puede ver los resultados.”

¡Las bolsas debajo de los ojos, las arrugas y los pliegues nasolabiales habían desaparecido y aparentaba 15 años menos! ¡Estaba sorprendida y emocionada! Mi cosmetóloga, la cual se había acostumbrado a la euforia de sus pacientes durante los años de práctica, me estaba sonriendo. Recordé el nombre de la crema facial que resultó ser tan eficaz. Era Goji Cream.

Efectivamente, cuando regresé a Santiago, todas mis amigas se quedaron sorprendidas y maravilladas ante mi apariencia. ¡Prácticamente me bombardearon de preguntas! Les conté todo honestamente, pero en el fondo me sentía… triste. En ese contexto de alegría por mi nueva cara, de pronto pude ver la mirada triste de mi mamá y lo entendí todo: una mujer es siempre una mujer, independientemente de su edad, y a cualquier edad quiere verse hermosa. Sin embargo, era impensable que una mujer de 71 años viajara sola a Túnez. Pregunté en las tiendas y farmacias (Maicao, Salcobrand, Farmacias Cruz Verde, tiendas Naturistas, Paris, Falabella, etc) si tenían esta crema, pero nadie ni siquiera había oído hablar de ella…

Por suerte resultó que estas cremas las distribuyen en Chile también

Pasó medio año y ¡de repente ocurrió un milagro! Me topé con un nombre familiar en Internet: ¡Goji Cream! Leí la descripción y todo correspondía. Bueno, el envase ya no era el mismo (no es como el que vi en Túnez) y el precio es mucho más barato (tal vez en Túnez me cobraron mucho por el servicio). En pocas palabras, tenía muchas dudas, pero sin embargo hice un pedido, ¡porque sabía cómo se veía y había visto cómo funcionaba! Y si esa era la verdadera crema, ¡entonces qué suerte!

Leyendo la página de Goji Cream me di cuenta que el pago se realiza en efectivo cuando recibieras la crema en tu casa ¡esto me dio mucha tranquilidad por 2 cosas! una porque me daba un poco de miedo introducir los números de mi tarjeta de crédito en Internet y la otra porque ahorro tiempo al recibir la crema en casa y no tener que ir a buscarla en alguna tienda. ¡Llego el día! recibí las cremas en mi departamento después de 5 días, pagué en efectivo al repartidor luego de que me las entregara, y de una vez empecé el tratamiento junto con mi mamá. Además, sabía exactamente qué hacer… Claro, esta vez no había un cómodo sillón cosmetológico, música y aromaterapia. Pero Goji Cream funcionó de todos modos: ¡en 12 días mi mamá se veía 15 años más joven!

Aquí están mis resultados:

Al ver que esta crema daba los resultados que nosotras esperábamos pedí inmediatamente 6 cremas más: para mí, para mi mamá y para una amiga. ¡Desde luego van a ser útiles! De hecho, nunca he visto algo mejor para la piel de la cara, y el resultado es realmente bueno, nos hace sentir más jóvenes. ¡Maravilloso!

Esta es mi historia. Espero que mi experiencia sea útil para muchas de ustedes. ¡Una mujer debería verse hermosa a cualquier edad!. Si quieres conocer un poco más sobre la Goji Cream o cómo pedirla aquí te dejo un botón.

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